Prohiban los enfrentamientos de gallos de peleas
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Compatriotas:

 

El decreto-ley de Bienestar Animal que está por aprobarse en Cuba TIENE que PROHIBIR no solo LAS PELEAS DE GALLOS que se realizan en vallas ilegales SINO TAMBIEN las que se ejecutan de

forma legal bajo el disfraz de deporte gallístico en VALLAS ESTATALES.

 

El nuevo decreto-ley de Bienestar Animal cubano también tiene que PROHIBIR LA COMERCIALIZACION de gallos de peleas a otros países por el propio Ministerio de la Agricultura.


Prohibidas al triunfo de la Revolución, las peleas de gallos fueron despenalizadas en 1980 cuando se estableció el primer criadero estatal de gallos de pelea manejado por “Flora y Fauna”, una entidad del Ministerio de la Agricultura. Hoy día ALCONA − la empresa comercializadora y exportadora de gallos de lidia, de “Flora y Fauna”– organiza y controla las peleas que se realizan en las vallas estatales existentes en todas las provincias del país. ALCONA le sirve además de sombrilla de protección a los galleros cubanos.


En la resolución No-255, del año 2001, el Ministerio de la Agricultura de Cuba avala las peleas de gallo bajo la justificación de que es “una actividad con fundamento en la tradición cubana” y que representa un ingreso para el país.


Sin embargo, ¿se puede llamar tradición a un ejercicio que perpetúa la degradación del segmento de la sociedad que lo practica y que además legaliza el maltrato a los gallos llamados “de lidia”?


Los galleros tratan de justificar esta práctica cruel y retrógrada con la pobre excusa de que esta variedad de ave es naturalmente litigante. Sin embargo, la verdad que ocultan es que los instintos naturales de pelea de estos gallos se exageran a través de la cría selectiva, el entrenamiento, y su manipulación: los gallos de pelea son maltratados para que se conviertan en animales agresivos.

 

Pero el maltrato va mucho más lejos:

  • Los gallos son amarrados durante un período, luego se les corta las barbas, la cresta, las orejas y las plumas de la parte inferior y el pescuezo,

  • Se espera que sanen, se les tusan por debajo y se espera otra vez que sanen. Entonces se enfrentan al gallo infeliz “topón”.

  • Al gallo topón – el infeliz animal que se usa para que el gallo escogió aprenda a agredir- se le amarra el pico para que no pueda defenderse y le sirve de saco de entrenamiento al gallo peleador que lo agrede sin que el gallo topón pueda hacer nada.

  • Para una pelea competitiva, el gallo peleador además se espuela para que pueda hacer más daño a su oponente

 

¿No representa todo esto maltrato y crueldad? 

 

No bastaría incluso, que decidieran prohibir las espuelas o que detuvieran la pelea antes de la muerte del gallo. No bastaría porque seguiría existiendo la cría selectiva y el entrenamiento para ​hacerlos violentos, seguirían encerrados indivialmente o amarrados de por vida, continuaría el tuse y la mutilación de barbas y crestas, continuaría además la exportación a otros paises propiciando el ciclo de violencia y muerte.

Las peleas de gallos incitan también a la violencia social y fomentan antivalores en la sociedad cubana. 

 

Las peleas legales patrocinadas por ALCONA, y la existencia de esta entidad, favorecen la existencia y replicación de vallas ilegales donde al juego ilícito se une a las drogas y los hechos violentos de sangre. 

 

Especulación, ilegalidad, violencia, crueldad, muerte son las consecuencias de la existencia del club gallístico cubano y de ALCONA.

 

La existencia de ALCONA le quita además toda moral al Estado cubano para combatir las vallas ilegales.

 

La existencia de ALCONA es una vergüenza para un país que debe tener como estandarte el humanismo.

 

Que la comercialización de gallos le genere cierto dinero a Cuba, no justifica la crueldad asociada a ellas. El dinero obtenido a través de la venta de gallo promueve el maltrato y la muerte de animales en otros países.

 

El que los gallos de lidia luchen en su ambiente natural no reivindica que se les estimule a luchar y despedazarse.


La legislación de un país tiene que evolucionar con la ética de los tiempos. La sociedad cubana de 1980 -fecha en que se despenalizaron las peleas de gallo- NO ES la sociedad cubana de 2021. Ninguna sociedad civilizada se puede permitir lucrar con el sufrimiento de los animales.
 

El decreto-ley de Bienestar Animal cubano, la primera legislación que existirá en Cuba y por la que tanto hemos esperado y luchado, no puede nacer mutilado de antemano.

 

El decreto-ley de Bienestar Animal cubano NO PUEDE permitir las peleas de gallos ilegales, pero TAMPOCO las peleas legales de ALCONA bajo la fachada de competencias y exhibición.


El decreto-ley de Bienestar Animal cubano NO PUEDE autorizar o consentir exhibiciones o competencias donde los animales sean sometidos a sufrimiento, maltrato, irrespeto o vejación.

 

Por los que no tienen voz. 

 

Juntos por una mejor sociedad.